Imágenes: Cortesía Level Infinite

La franquicia “Dying Light” está de vuelta con “The Beast”, una entrega que honra su historia mientras introduce nuevos elementos. El director de la franquicia, Tymon Smektała nos compartió las responsabilidades y los desafíos de desarrollar esta nueva entrega.
En primer lugar, Smektała reconoció la importancia inigualable del juego original en la industria y la presión de estar a la altura con esta nueva entrega. Cabe destacar que “Dying Light: The Beast” no estaba planeado inicialmente como un juego completo. Originalmente pensado como un DLC, el proyecto creció en ambición y escala hasta convertirse en un título independiente como un juego de acción y supervivencia de mundo abierto. El mismo director subrayó que, aunque respeta la esencia, el juego tiene alma propia.
Dado el cambio de rumbo, la narrativa de esta entrega creció significativamente, enfocándose en un desarrollo de personaje más profundo. El protagonista, Kyle Crane, regresa, mostrando una evolución marcada por los acontecimientos anteriores, lo que resulta en una historia más seria y cruda. Las mecánicas también se han optimizado, ofreciendo enemigos más diversificados y una jugabilidad más pulida. Las habilidades de Crane se potencian en momentos de adrenalina, otorgando ventaja tanto en combates cuerpo a cuerpo como en el desplazamiento. Es evidente que, ante todo, el equipo de desarrollo buscó el equilibrio adecuado para no distorsionar el esquema que caracteriza a “Dying Light”.
“‘Dying Light: The Beast’ es nuestra carta de amor a la serie y a la increíble comunidad de ‘Dying Light’. Nuestros jugadores nos han acompañado en los buenos y malos momentos, y nuestra mayor ambición con este proyecto era ofrecer el juego que nuestra comunidad realmente se merece. A todos los fans de Kyle Crane y ‘Dying Light’: ha llegado el momento”, puntualizó Tymon Smektała.
Este título es, sin duda, más visceral que las entregas anteriores. Uno de los aspectos más notables es el trabajo en la física de la sangre. Tymon reveló que realizaron experimentos en la sala de captura de movimiento, utilizando diferentes elementos para lograr un realismo impactante. Smektała destacó que el estudio de captura terminaba lleno del líquido tras las pruebas, un detalle que destaca la dedicación a esta característica llegando a un resultado genuinamente brutal.
Entre tanto, hay un énfasis particular en el ciclo día y noche, así como en el clima dinámico, elementos que logran una atmósfera más inmersiva. A esto se le suma el diseño de sonido que expande la sensación de peligro; por si fuera poco, los recursos pueden ser más escasos al caer la noche, lo que aumenta el sentimiento de supervivencia al límite. Esto hace que la experiencia sea más auténtica.
“Dying Light: The Beast” ya está disponible para PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S.