Imágenes: Cortesía GameMill Entertainment | PoluxWeb Gameplay
Video: Cortesía GameMill Entertainment

“Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” llega a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC como el complemento ideal de la serie “Hot Wheels, ¡A correr!” de Netflix, ofreciendo carreras vertiginosas, personalización y batallas contra jefes.
A correr a toda velocidad
“Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” llega para capitalizar el éxito de la serie animada, intentando capturar la nostalgia de los juguetes clásicos con la estética moderna de los next-gen racers. Es justo decir que queda muy la sombra que proyecta “Hot Wheels Unleashed”. Mientras que aquel buscaba un realismo casi táctil de juguete en el suelo, este nuevo título abraza por completo su identidad mediática, centrando la atención tanto en los pilotos como en los vehículos, algo que se percibe desde el intro.
En lugar de un menú tradicional, controlamos a uno de los jóvenes protagonistas y nos desplazamos por un hub para seleccionar modos y opciones, una decisión coherente por su enfoque. Esta apuesta por los personajes aporta identidad y contexto al juego. Cabe mencionar que la cámara en este espacio carece de personalización de eje vertical invertido, lo que resulta molesto para quienes estamos acostumbrados a esta configuración.

Niños al volante
Antes de correr, debemos elegir a uno de los seis niños protagonistas y, posteriormente, seleccionar uno de los vehículos disponibles, que también cuentan con estadísticas propias y una habilidad especial. Existen seis personajes (Coop, Spark, Mac, Brights, Axle y Cruise) y siete vehículos icónicos como el GT-Scorcher o el Duck N’ Roll, cada uno con atributos de manejo y habilidades que realmente dictan el ritmo de la carrera. Aunque incluye modelos clásicos como el Twin Mill, carece de las licencias de coches reales y de cultura pop que tanto alimentaban el corazón coleccionista de “Hot Wheels Unleashed”.
Los siete vehículos y doce pistas iniciales se van extendiendo conforme más jugamos y desbloqueamos más contenido hasta llegar a 22 autos. La variedad se compensa parcialmente con una buena cantidad de stickers que permiten diferenciar visualmente cada coche y reforzar ese espíritu juguetero que define a la franquicia. Además, el hecho de que los personajes y los vehículos tengan atributos propios añade una personalización estratégica que va más allá de lo estético y obliga a pensar en combinaciones que se adapten a nuestro estilo de juego, aunque no es algo que resalte puntualmente en plena carrera.
Lo más interesante de “Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” es cómo integra los enfrentamientos con jefes. Estos no son simples carreras; son batallas de supervivencia contra enemigos imponentes como la cobra gigante del Profesor Rearview o un dragón que escupe fuego. De alguna manera, estos encuentros justifican la progresión y dan más sentido a la recolección de insignias. Cada jefe tiene mecánicas de ataque que nos obligan a usar los ítems de manera táctica, elevando el juego de un simple arcade racer a algo más cercano como lo es una aventura de acción sobre ruedas.

Derrapes y empujones
El gameplay apuesta por una experiencia arcade pura, respaldada por un tutorial profundo y bien diseñado. Entonces, la distribución del control obedece a la convención arcade. El gatillo derecho se utiliza para acelerar, pero el freno y la reversa no están asignados al gatillo izquierdo, sino a botones de acción, sin posibilidad de remapeo. El gatillo izquierdo queda reservado para el derrape, mientras que otros botones activan el empujón lateral, la vista trasera y el poder especial del coche.
Los poderes, obtenidos mediante ítems en pista, recuerdan inevitablemente a los juegos de karts al incluir turbos, proyectiles y habilidades defensivas. Aunque funcionales, no aportan una capa estratégica especialmente profunda, más allá de la relevancia que ganan durante los enfrentamientos contra jefes. A pesar de estas asperezas en el control intuitivo, la velocidad y las piruetas aéreas mantienen una adrenalina constante que compensa las limitaciones técnicas.
Uno de los sistemas más interesantes es el arranque previo a la luz verde en el que debemos estabilizar la aceleración en uno de tres rangos posibles para salir disparados con ventaja. La sensibilidad del volante es excesiva, obligando a depender constantemente del derrape para mantener el control, lo que puede resultar frustrante en un inicio y después se amaña fácilmente. Las pistas incluyen obstáculos como aceite o señales de freno, además de rampas que nos lanzan por los aires para realizar acrobacias. Todo esto refuerza el tono juguetón del juego, pero, tras varias horas, las pistas se sienten dominables y predecibles, reduciendo el reto a largo plazo.

Un garaje profundo
“Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” busca cubrir todos los frentes con varios modos bien diferenciados. La Copa de Campeones funciona como una pequeña temporada compuesta por cuatro carreras consecutivas, donde la suma de puntos determina al ganador final. Existen seis copas en total, aunque la mitad permanecen bloqueadas hasta cumplir ciertos desafíos, incentivando al jugador a explorar el resto de contenido. Por otro lado, el Modo Carrera Libre es el más social, permitiendo pantalla dividida para hasta cuatro jugadores, configurando vueltas, dificultad, velocidad y hasta el jefe final. Lamentablemente no cuenta con multijugador en línea.
Las Pruebas de Velocidad ofrecen una experiencia contrarreloj más clásica, ideal para quienes disfrutan optimizar trazadas y batir récords personales contrarreloj. Ya sea compitiendo contra un fantasma o simplemente intentando mejorar tiempos propios, este modo aporta un ritmo distinto que contrasta con el caos de las carreras multitudinarias. No podemos olvidar el Track Builder que, aunque limitado, ofrece desafíos de construcción que desbloquean piezas más complejas, permitiendo que la imaginación dicte el curso de las acrobacias más dementes del vecindario.
Más allá de estos modos, el Campamento de Carreras funciona como una especie de campaña principal en la que competimos para convertirnos en el campeón del Ultimate Garage, nuestro museo personal de autos, pistas y aditamentos. El reto del campamento consiste en superar doce carreras consecutivas con cada uno de los personajes, lo que introduce una estructura más prolongada y da sentido al progreso general, sin buscar una narrativa compleja en lo absoluto.

Plástico sobre ruedas
Visualmente, “Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” es una explosión de color que aprovecha el estilo artístico de la serie animada. No busca el realismo de los materiales, sino la viveza de una caricatura en movimiento. Los escenarios, aunque minimalistas en su entorno, logran que las pistas naranjas luzcan vibrantes, simulando ciudades y locaciones fantásticas con fluidez. Sin embargo, el diseño de producción tiene puntos de mejora en la interfaz de usuario durante la carrera. La posición de la cámara busca resaltar lo diminuto de los coches frente a los escenarios gigantes.
El apartado sonoro cumple su misión de sumergirnos en un mundo de alta velocidad y acción constante. La música es puramente arcade, con ritmos electrónicos y de rock ligero que mantienen la energía en niveles máximos. Los efectos de sonido de los motores, los derrapes y los impactos acompañan certeramente la acción en pantalla. Las voces de los personajes permanecen en inglés (con las interpretaciones originales de la serie), mientras que todos los textos de pantalla están localizados al español, inglés, alemán, francés, italiano y neerlandés.

Circuito de diversión casual
“Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” es un título claramente casual. Su mayor acierto está en combinar el protagonismo de los vehículos con los personajes de la serie. Aun así, la ausencia de licencias icónicas pesa y mucho. Las carreras son vertiginosas, coloridas y divertidas, ideales para sesiones cortas o para jugar acompañado. Sin embargo, tras un periodo prolongado, la monotonía puede aparecer, ya que las pistas se dominan con relativa facilidad y el desafío no escala de forma significativa.
En última instancia, “Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” es un producto cumplidor que sabe a quién va dirigido. No alcanza el impacto, ni la sofisticación de “Hot Wheels Unleashed”, pero ofrece una alternativa accesible, colorida y honesta. Es ideal para quienes buscan desconectarse en una tarde de carreras sin complicaciones y revivir, aunque sea por momentos, la fantasía infantil de correr los autos de juguete a toda velocidad.
“Hot Wheels Let’s Race: Ultimate Speed” ya se encuentra disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC.

Detalles de Hot Wheels Let's Race: Ultimate Speed
|
Distribuidor |
GameMill Entertainment |
|
Desarrollador |
Bamtang Games |
|
Género |
Carreras de autos |
|
Plataformas |
|
|
Duración aproximada |
|
|
Idiomas en audio |
Inglés |
|
Idiomas en texto |
Español, Inglés |
|
Modo en línea |
No |
|
Jugadores locales |
1 – 4 |
|
Jugadores en línea |
– |
|
ESRB |
Everyone |
|
Fecha de lanzamiento |
24 de octubre de 2025 |
|
Precio |
|
Pros y Contras de Hot Wheels Let's Race: Ultimate Speed
|
Pros |
|
|
Contras |
|
|
|
7.0/10 |
Reseñado en: Xbox Series X gracias a un código otorgado por GameMill Entertainment.
