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Video: Cortesía Dotemu

“Ninja Gaiden: Ragebound” marca el regreso de la entrañable franquicia de acción y plataformas, combinando el brutal combate 2D clásico con mecánicas modernas. Disponible en PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Serie X|S, Nintendo Switch y PC, este spin-off rinde un justo homenaje al capturar la esencia de la trilogía original.
La resurrección del ninja clásico
Desde su debut en 1988 para NES, “Ninja Gaiden” se consolidó como uno de los títulos más desafiantes de su tiempo. Conocido por su dificultad punitiva, su estilo cinematográfico en 8 bits y su historia de venganza y oscuridad, la saga marcó un antes y un después en el género de acción. Años después, se reinventó en Xbox con “Ninja Gaiden Black” y “Ninja Gaiden II” dentro del género el hack and slash, elevando su brutalidad y precisión al extremo. Sin embargo, las entregas posteriores no lograron el mismo impacto.
Para “Ninja Gaiden: Ragebound”, The Game Kitchen toma un enfoque retro, sin perder el filo. De esta forma, entregan un excelente homenaje a los títulos más clásicos, con alma propia y jugabilidad modernizada. Desde el primer momento, se siente como si hubiera sido extraído directamente de aquella época, pero con el pulido y la fluidez de la tecnología actual. Además, sin sacrificar el espíritu desafiante de los originales, ofrece mayor accesibilidad, con opciones de velocidad del juego, daño recibido, etc., algo adecuado para las nuevas generaciones de jugadores, acostumbradas a un ritmo distinto.

La leyenda regresa con filo renovado
El juego ofrece una estructura de contenido que, aunque no es vasta en modos, es muy efectiva y se siente completa para lo que propone. La campaña principal es el corazón de la experiencia bajo una narrativa lineal que nos lleva a través de un mundo lleno de acción y plataformas. Pese a que la duración del juego es aceptable -alrededor de 5 horas para completar la campaña y un poco más de 10 para sacarle el máximo jugo-, se extraña un poco más de contenido endgame. Aun así, el precio es sumamente aceptable para la oferta de calidad que se presenta.
La narrativa de “Ninja Gaiden: Ragebound” mantiene el estilo de los juegos clásicos con ilustraciones estáticas con texto sutilmente animadas para añadir vida a los personajes. La historia nos sitúa justo después de los eventos del primer “Ninja Gaiden” de NES, con un nuevo protagonista, Kenji Mozu, quien debe enfrentar una invasión demoníaca tras la partida de Ryu Hayabusa. A su lado, Kumori, una kunoichi del clan rival Araña Negra, aporta una narrativa de alianzas improbables. Sin ser revolucionaria, la historia cumple con solidez su propósito y ofrece momentos memorables.
Además de enriquecer la trama, el encuentro entre Kenji y Kumori inyecta dinamismo al juego ya que juntos deben recuperar tres cristales para sellar al demonio Jagäzk. La campaña principal se divide en 4 actos divididos en 16 niveles, con un mapa clásico que permite rejugar misiones y explorar bifurcaciones. Tras superar los primeros tres actos, se desbloquean 8 Operaciones Secretas, niveles con una dificultad más elevada.

Sinergia de combate y plataformas
“Ninja Gaiden: Ragebound” se presenta como un juego de acción plataformero en 2D. Su gameplay es fluido y responsivo, lo que evita las frustraciones que a menudo caracterizaban al título original. Los movimientos básicos son familiares, pero se han diversificado con el apoyo de un control más moderno. Cada personaje cuenta con mecánicas únicas; Kenji emplea una cuchilla, mientras que Kumori domina los kunai con un medidor propio. Además, existen habilidades como el Impulso de Guillotina (útil para alcanzar zonas elevadas rebotando en objetos o enemigos), el Arte de la Ira (ataques definitivos al llenar orbes de ira) y los Talismanes, que brindan ventajas tácticas (como regeneración de vida o mayor daño).
Una de las novedades es el sistema de Hipercarga, un ataque poderoso que nos permite eliminar a enemigos resistentes de un solo golpe. El medidor se va llenando paulatinamente y al derrotar enemigos con auras específicas (azules o púrpuras) usando el tipo de ataque correcto (espada o kunai), lo que hace que los combates cobren mayor interés táctico dada la precisión con la que debemos actuar. Desde luego, lo más llamativo de esta entrega es el sistema de fusión de personajes, que permite alternar entre ambos protagonistas en puntos clave para resolver puzzles en un tiempo límite para abrirnos camino.
Las plataformas exigen precisión, con escaladas en paredes, salto entre picos y hasta persecuciones (moto incluida) que rompen la monotonía. Los enemigos son bastante variados; ya sean humanos, animales o gadgets ofrecen un reto justo con agresividad y velocidad notables. Pero son los jefes los que están diseñados para probar nuestros reflejos, sin ser tan brutales como en los juegos originales. Por si fuera poco, el juego nos invita a cumplir desafíos específicos que se suman al tiempo, muertes y combos para definir el rango de cada nivel superado, algo que incentiva el rejuego.

Progresión desde las sombras
Aunque el avance es lineal, la exploración es clave en “Ninja Gaiden: Ragebound”. Podemos encontrar cráneos ocultos y escarabajos dorados, los cuales sirven como moneda in-game para mejorar armas y técnicas en la tienda de Muramasa. También podemos adquirir talismanes, que ofrecen ventajas como regeneración de salud o aumento de daño, aunque el número de slots y la variedad de objetos es limitada.
El diseño de niveles es vertical y dinámico. Los checkpoints son abundantes por lo que la posibilidad de morir sin perder progreso balancea la exigencia; sin embargo, algunos picos de dificultad, especialmente con ciertos jefes, pueden sentirse algo bruscos por lo que la repetición es algo común. No es un título tan difícil como los originales, pero sí es desafiante haciendo que morir unas cuantas veces sea parte de la experiencia.

Pixel art con ira
Visualmente, “Ninja Gaiden: Ragebound” es una auténtica carta de amor a los clásicos. Desde la pantalla de bienvenida en 4:3 hasta los efectos visuales modernos al activar habilidades, todo en el juego denota dedicación y cariño. La dirección de arte resalta por sus escenarios vibrantes, personajes bien definidos y efectos de iluminación sutiles. La variedad de locaciones, que abarca bosques y cuevas, entre otros, mantiene el interés visual. Las animaciones son fluidas, y detalles como el sudor corriendo por los personajes durante los diálogos o el reflejo en sus ojos elevan el nivel de producción.
Como detalle, el juego permite elegir entre una tipografía clásica o moderna, además de una opción para dislexia. También se puede configurar la presencia de violencia y sangre, adaptándose a las preferencias de cada jugador. La estética general es coherente, nostálgica y moderna a la vez, logrando un equilibrio que pocos juegos retro consiguen.
Otro de los grandes triunfos del juego está en su banda sonora, compuesta por veteranos como Keiji Yamagishi y Ryuichi Niita, bajo la dirección de Sergio de Prado (“Blasphemous”). Cada nivel cuenta con pistas que se sienten extraídas directamente de un cartucho de antaño, sin perder complejidad, ni emoción. El diseño sonoro acompaña con cortes de espada contundentes, gruñidos demoníacos y sutiles efectos ambientales. No hay voces, pero el juego no las necesita puesto que su ambientación sonora es lo suficientemente potente como para transmitir tensión y urgencia.

Una joya para los fans de Ninja Gaiden y de lo retro
“Ninja Gaiden: Ragebound” es, sin lugar a dudas, un logro destacable y un verdadero homenaje a la franquicia clásica. El juego logra un balance adecuado entre la nostalgia del pixel art y la fluidez de las mecánicas modernas, resultando en una experiencia que se siente fresca, desafiante y, sobre todo, gratificante. Si bien la curva de dificultad puede ser irregular y la progresión de los talismanes se siente un tanto limitada, el gameplay central es sólido, las gráficas son un deleite visual y la música es una joya que te transporta a otra época. El juego es una prueba de que se puede rendir tributo a un clásico sin ser una simple copia, ofreciendo una propuesta con su propia alma y personalidad.
Aunque los gamer más veteranos son los que pueden sentirse más atraídos por este título para revivir las viejas glorias, gracias a su modo asistido y su diseño de juego más benevolente con los errores, también es una excelente puerta de entrada para nuevos jugadores que aprecian los plataformeros de acción 2D y que están listos para un desafío exigente. La nostalgia y la innovación hacen que “Ninja Gaiden: Ragebound” sea una aventura que honra el pasado y mira hacia el futuro.
Con todos los textos localizados al español, inglés, catalán, alemán, francés, italiano, portugués, ruso, ucraniano y japonés, “Ninja Gaiden: Ragebound” ya está disponible para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC.

Detalles de Ninja Gaiden: Ragebound
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Distribuidor |
Dotemu |
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Desarrollador |
The Game Kitchen |
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Género |
Acción | Plataformas |
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Plataformas |
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Duración aproximada |
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Idiomas en audio |
- |
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Idiomas en texto |
Español, Inglés |
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Modo en línea |
No |
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Jugadores locales |
1 |
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Jugadores en línea |
– |
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ESRB |
Teen |
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Fecha de lanzamiento |
31 de julio de 2025 |
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Precio |
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Pros y Contras de Ninja Gaiden: Ragebound
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Pros |
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Contras |
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8.8/10 |
Reseñado en: Xbox Series X gracias a un código otorgado por Dotemu.

