Imágenes: Cortesía A&E

A&E presenta “El crimen de Atracción Fatal: Un caso real de película”, una miniserie documental que revisita uno de los asesinatos más mediáticos de finales del siglo XX y que, casi cuatro décadas después, continúa generando debate.
La producción se estrena el jueves 15 de enero a las 22:50 horas (ARG–COL–MEX) y 00:50 horas (CHI), con un enfoque que combina archivo, reconstrucciones y testimonios inéditos.
El eje central de la miniserie es una entrevista nunca antes vista con Carolyn Warmus, acusada y condenada por el asesinato de Betty Jeanne Solomon en 1989. Tras pasar 27 años en prisión, Warmus habla por primera vez en cámara y sostiene su inocencia, abriendo nuevamente un caso que marcó profundamente a la opinión pública. La producción también examina cómo la cultura popular influyó en la percepción del crimen. Desde el inicio, los medios vincularon el caso con la película “Atracción fatal”, estrenada dos años antes, una comparación que moldeó titulares, narrativas y el desarrollo del proceso judicial.
Además del testimonio de Warmus, la miniserie incluye entrevistas con su hermano Thomas Warmus, investigadores del Departamento de Policía de Greenburgh como Richard Constantino, fiscales del condado de Westchester, el abogado defensor Dennis Kelly, jurados del juicio y periodistas que siguieron el caso. A lo largo de tres episodios, la serie reconstruye el crimen, el impacto mediático y las controversias judiciales que rodearon la condena de Warmus, incluyendo pruebas cuestionadas, un primer juicio sin veredicto y la reapertura del caso décadas después con nuevas pericias de ADN.
El asesinato de Betty Jeanne Solomon, ocurrido el 15 de enero de 1989, conmocionó a la comunidad de Westchester. La víctima fue hallada en su hogar con nueve disparos, en un contexto marcado por la relación extramarital entre su esposo, Paul Solomon, y la joven maestra Carolyn Warmus, de 23 años. La investigación inicial apuntó al propio Solomon, cuya coartada resultó falsa. Sin embargo, el comportamiento posterior de Warmus —incluyendo un viaje a Puerto Rico para seguir a Solomon y su nueva pareja— la colocó en el centro de la escena. En 1990 fue acusada formalmente de homicidio en segundo grado. El primer juicio, en 1991, terminó sin veredicto. En 1992, un segundo proceso concluyó con una condena basada en pruebas controvertidas, entre ellas el testimonio de un investigador privado y un guante con manchas de sangre hallado tardíamente.
Warmus siempre sostuvo que fue incriminada. Tras obtener libertad condicional en 2019, continúa luchando por su exoneración. En 2021, nuevas pruebas de ADN fueron autorizadas, reavivando la pregunta que aún divide a especialistas y público: ¿culpable o inocente?