Imágenes: Cortesía Gemini

En un escenario donde la Inteligencia Artificial ha alcanzado niveles históricos de adopción, especialistas como Luis Friedman y Santiago Pizarro, de Avantika, coinciden en que la verdadera ventaja competitiva no proviene de perseguir la herramienta más sofisticada, sino de implementar tecnología útil: Soluciones que generen eficiencia, reduzcan fricción y habiliten crecimiento real.
Fundada en 2007, Avantika se ha consolidado como un referente en ciberseguridad en México, acompañando la transformación digital de instituciones públicas y privadas. Hoy, la compañía subraya que la ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico para convertirse en un eje estratégico transversal.
Durante un foro reciente, Friedman señaló que el mercado vive un exceso de “ruido” tecnológico que confunde a los líderes de negocio. Su propuesta es clara: priorizar herramientas que resuelvan problemas reales y aceleren la operación.
El especialista advirtió que el miedo a la privacidad puede frenar la productividad, recordando que la IA no es más inteligente que un humano, pero sí infinitamente más rápida, y renunciar a esa velocidad implica perder competitividad.
Pizarro, Director de Ciberseguridad en Avantika, destacó un cambio crítico en el panorama de amenazas: los ataques ya no provienen de individuos aislados, sino de grupos de crimen organizado altamente profesionalizados.
Entre los datos más relevantes:
- Un atacante puede permanecer 143 días dentro de una red antes de ser detectado.
- Su objetivo es identificar el “motor” de la operación para maximizar el daño.
- La respuesta debe ser un enfoque de resiliencia digital, no solo de defensa reactiva.
Avantika impulsa soluciones adaptativas que fortalecen la continuidad operativa y reducen vulnerabilidades en un entorno donde los ataques son más sofisticados y persistentes.
Tres pilares para construir resiliencia digital
Los expertos plantean tres principios que deben guiar la estrategia tecnológica de cualquier organización:
- Colaboración: Compartir conocimiento y apoyarse en especialistas externos para enfrentar amenazas globales.
- Agilidad: Distinguir entre tendencias pasajeras y herramientas que aportan valor real al negocio.
- Orden: Optimizar la infraestructura existente antes de invertir en nuevas soluciones.
Confianza digital: El nuevo activo estratégico
Friedman subrayó que el objetivo final es construir confianza digital, un entorno donde la tecnología impulsa a las organizaciones en lugar de convertirse en una preocupación constante. Esta visión, afirma, es clave para que las empresas mexicanas operen con seguridad en un ecosistema cada vez más complejo.