Imágenes: Cortesía Sony Music

Maluma estrenó “Botero”, una colaboración con Arcángel y NTG que toma como punto de partida la obra del maestro Fernando Botero para construir un relato sobre identidad, origen y ascenso personal. El sencillo combina elementos de rap y hip-hop con una narrativa que reflexiona sobre el trayecto desde los comienzos humildes hasta la consolidación artística, en un diálogo directo con la estética y el simbolismo del reconocido pintor colombiano.
El video oficial fue filmado en el Museo de Antioquia, institución que resguarda una parte fundamental de la obra de Botero. La producción, dirigida por Stillz, presenta a los tres intérpretes como trabajadores del museo que compiten por convertirse en el “Empleado del Mes”, una metáfora que alude al esfuerzo constante, la disciplina y la búsqueda de reconocimiento. La elección del espacio reafirma la intención de Maluma de vincular su música con la identidad cultural de Medellín.
La familia del artista plástico expresó su reconocimiento mediante un mensaje de Fernando Botero hijo, quien destacó el aprecio hacia la obra de Maluma y la manera en que el sencillo honra la trayectoria del pintor. La declaración subraya la conexión entre la propuesta musical y el legado artístico del creador antioqueño.
“Botero” forma parte de un momento de alta visibilidad para Maluma, quien recientemente participó en Premios Lo Nuestro y adelantó detalles de su próximo álbum con temas como “1+1” junto a Kany García y “Con El Corazón”, grabado con Yeison Jiménez. Estas entregas han mostrado distintas facetas del artista, desde su lado más íntimo hasta su vínculo con la música popular colombiana.
El nuevo sencillo profundiza en una etapa conceptual que busca reconectar con Medellín y con los sonidos que marcaron sus inicios en el movimiento urbano. La colaboración con Arcángel, figura clave del trap y el reggaetón, aporta un peso adicional al proyecto, mientras que NTG se integra a la narrativa con una perspectiva que complementa el enfoque del tema.
La canción utiliza el nombre de Botero como metáfora de presencia, estilo y construcción personal. La historia aborda lo que los intérpretes describen como un “amor de bandidos”, una relación que se sostiene en medio del trabajo, la ambición y los desafíos propios del camino artístico. La propuesta se articula como un reconocimiento a la cultura colombiana y a la influencia que Medellín ejerce en la obra de Maluma.
