Imágenes: Cortesía Auditorio Nacional

Tras un mantenimiento mayor y la modernización de su sistema de control, las 15 mil flautas del OMAN volvieron a escucharse el 1º de marzo de 2026 en el Auditorio Nacional, el emblemático “Coloso de Reforma”.
Héctor Guzmán, organista titular del OMAN, compartió escenario con la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de Ludwig Carrasco. El concierto marcó el redescubrimiento del órgano más grande de Latinoamérica, con un programa que incluyó obras de Georg Friedrich Händel, Francis Poulenc, Miguel Bernal Jiménez y Camille Saint-Saëns, tras un proceso de actualización que se extendió por más de seis meses.
El equipo responsable de esta renovación estuvo integrado por el propio Guzmán; Marco Ángel Sánchez Romero; y Robert Knight, especialista en la instalación del sistema de control Opus-Two (ICS), considerado uno de los más avanzados a nivel internacional. Gracias a esta tecnología, el instrumento se coloca nuevamente a la altura de los estándares globales.
De acuerdo con Knight, este sistema también se utiliza en dos de los órganos de tubos más grandes del mundo: El Wanamaker Organ y el Boardwalk Hall Auditorium Organ. Por su parte, Sánchez Romero explicó que la intervención incluyó la modernización del sistema de comunicación entre la consola y el instrumento, así como el reemplazo de más de cuatro kilómetros de cableado, además de un proceso integral de afinación.
Sobre el programa elegido para esta gala de reapertura, Guzmán destacó que se seleccionaron piezas que permitieran exhibir las capacidades acústicas del OMAN, tanto como solista como en diálogo con la orquesta. En la primera parte, las obras de Händel y Poulenc, junto con el concertino para órgano y orquesta de Bernal Jiménez, permitieron apreciar la riqueza sonora del instrumento, en especial el protagonismo de los pedales y su interacción con la masa orquestal.
En la segunda parte, la Orquesta Sinfónica Nacional interpretó la “Tercera Sinfonía de Saint-Saëns”, una obra monumental en la que el órgano se integra de forma progresiva hasta alcanzar un clímax sonoro imponente. La ejecución dejó en evidencia la potencia y versatilidad tímbrica del instrumento, consolidando un cierre majestuoso para esta presentación.
Como momento adicional, Guzmán interpretó un fragmento de la “Toccata en re menor de Johann Sebastian Bach”, lo que le valió una ovación contundente por parte de un Auditorio Nacional completamente lleno.
El origen del OMAN se remonta a principios del siglo XX, cuando fue instalado en el Palacio de Bellas Artes. En 1956 fue trasladado al Auditorio Nacional, donde se adaptó a las dimensiones del recinto con piezas originales y otras fabricadas por la casa italiana Tamburini, en colaboración con la firma mexicana Riojas. Su inauguración oficial tuvo lugar el 23 de noviembre de 1958, con un programa a cargo del organista Jesús Estrada.
Actualmente, el OMAN se mantiene como el instrumento más destacado de su tipo en América Latina y uno de los más notables del mundo, tanto por su tamaño como por su calidad y riqueza sonora, con más de 250 posibilidades tímbricas. Como afirmó Héctor Guzmán, estas renovaciones no solo refuerzan su relevancia internacional, sino que lo proyectan como un atractivo clave para organistas de alto nivel, consolidándolo como una de las grandes joyas musicales de México.
