Imágenes: Cortesía Papalote Museo del Niño

Papalote Museo del Niño inauguró dos nuevas exhibiciones permanentes, diseñadas para acercar a niñas y niños al conocimiento del cuerpo humano y al asombro científico a través de experiencias inmersivas. A partir del 25 de marzo, “Interconectados” y “Wow Lab” forman parte del recorrido general del museo, reforzando su misión de inspirar curiosidad, juego y aprendizaje.
“Interconectados – Un viaje sensorial por el cuerpo humano” es la renovación de la clásica sala “Mi Cuerpo”, una de las más visitadas del museo. Desarrollada en colaboración con Grupo Bimbo, esta nueva versión mantiene su enfoque educativo y evoluciona hacia una experiencia más sensorial, donde los visitantes exploran la red que conecta sistemas, sentidos y emociones. El recorrido combina juegos físicos y recursos digitales para comprender tres sistemas clave: circulatorio, musculoesquelético e inmunológico. La sala permite la participación simultánea de 10 visitantes y ofrece cuatro experiencias principales: Interconectados, Sonidos de su interior, Radares enigmáticos y Sexto sentido.
Durante la inauguración, Alejandra Cervantes, Directora del Papalote Museo del Niño, destacó: “En Papalote, los niños no son el futuro, son el presente. Con estas aperturas, no solo renovamos nuestras paredes, renovamos nuestro compromiso con una niñez más sana, curiosa y empática”. Por su parte, Juan Nosti, Director de Marketing de Bimbo México, subrayó la importancia de esta alianza de más de tres décadas para fomentar el aprendizaje a través del juego.
La segunda exhibición, “Wow Lab – Ciencia que sorprende”, es un laboratorio vivo que se renovará cada cuatro meses. Su objetivo es transformar el interés de niñas y niños por la ciencia en descubrimiento, mostrando que incluso los fenómenos más sorprendentes tienen una explicación. Guiados por Curiox, un personaje que mezcla la curiosidad científica con el asombro de un mago, los visitantes podrán experimentar con conceptos como la fuerza electrostática (“Electrovarita”) y la fuerza centrípeta (“Hechizo embotellado”).
Con estas nuevas propuestas, Papalote Museo del Niño reafirma su compromiso de ofrecer espacios que despierten la curiosidad, fortalezcan el pensamiento científico y promuevan el aprendizaje significativo. Ambas exhibiciones están incluidas en el acceso general del museo.