Imágenes: Cortesía Formula 1

La temporada 2025 marca el cierre de una etapa tecnológica en la Fórmula 1 con la despedida definitiva del efecto suelo y del DRS (Drag Reduction System), dos elementos que han definido el comportamiento aerodinámico de los monoplazas en los últimos años.
Esta será la cuarta y última campaña con autos diseñados bajo la actual reglamentación de túneles aerodinámicos en el piso, y la décimo quinta en la que se permite el uso del sistema de reducción de resistencia.
Fin de una era aerodinámica en la máxima categoría
El efecto suelo, reintroducido en 2022 tras haber sido prohibido en 1982, permitió una mayor competitividad en pista al generar carga aerodinámica desde la parte inferior del auto. Esta tecnología, que moldeaba el flujo de aire bajo el chasis, fue clave en la evolución de las carreras modernas, brindando mayor estabilidad y oportunidades de rebase. Su regreso fue dominado por el diseño de Adrian Newey, quien llevó a Red Bull Racing a conquistar los títulos de constructores en 2022 y 2023, mientras que Max Verstappen se coronó campeón de pilotos en 2022, 2023 y 2024. Sergio Pérez, por su parte, logró el subcampeonato en 2023.
El dominio de Red Bull no fue absoluto, ya que McLaren logró el campeonato de constructores en 2024, impidiendo una hegemonía total por parte del equipo austríaco. El Gran Premio de los Países Bajos será la carrera número 83 bajo esta reglamentación, marcando el cierre técnico de una generación de autos que transformó la dinámica de competencia.
El adiós al DRS tras 15 temporadas
El DRS, introducido en 2011, ha sido protagonista en más de 300 Grandes Premios. Este sistema permitía que el alerón trasero se abriera cuando un auto se encontraba a menos de un segundo del que lo precedía, reduciendo la resistencia al aire y aumentando la velocidad para facilitar los rebases. Desde su implementación, solo tres equipos han logrado campeonatos: Red Bull Racing (2011–2013, 2022–2023), Mercedes (2014–2021) y McLaren (2024).
Con la llegada de una nueva reglamentación en 2026, tanto el efecto suelo como el DRS serán eliminados, dando paso a una nueva filosofía de diseño y competencia que buscará redefinir el espectáculo en pista.
El FORMULA 1 GRAN PREMIO DE LA CIUDAD DE MÉXICO 2025, programado del 24 al 26 de octubre, será la última oportunidad para que los aficionados mexicanos presencien en el Autódromo Hermanos Rodríguez a los monoplazas bajo esta configuración aerodinámica, en una edición que se perfila como histórica para la afición nacional
