Imágenes: Erick Moreno

Con muy buena afluencia, Brincos Dieras e invitados llenaron de humor, muy a su estilo, a un público que se dio cita muy temprano en la Arena Ciudad de México.
“El Chulo” preparó los motores. El público comenzó a gozar desde muy temprano con el ingenio de los abridores que realizaron un muy buen trabajo al contar anécdotas, historias y situaciones de personas que, viviendo lo más inverosímil, desarrollando largas anécdotas con las que los asistentes reían a carcajadas, celebrando la fiesta de Brincos Dieras en su 30 aniversario. Claramente, el payaso lanzó la casa por la ventada con sus invitados y con su estilo muy particular de conectar con el público a través de su humor ácido e irreverente.
Con breves introducciones biográficas de cada uno de los participantes previos a la presentación estelar a cargo de Brincos Dieras, todos los invitados abridores conectaron de inmediato con el público, siempre con sus rasgos característicos, forma de hablar y peculiaridades que los hacen únicos, como es el caso de “Tito El Ranchero”, con su acento fuereño y sus peripecias de familia, sobre las cosas que solamente ocurren en el rancho y en la fiesta, con mucha simpatía y carisma para lanzar piropos a las damas de todas las clases sociales.
La Arena CDMX se fue llenando cada vez más, desde la primera hora del espectáculo y de inmediato se montaban en la legua del humor, dejándose guiar por “Tito”, que aprovechó el tiempo también para bailar los éxitos de redes sociales contra los bailes “muy de hombres”, los de rancho. Además, cerró con un momento solo para mujeres al recordar su paso como stripper, para dar lugar al festejado de la noche con un video introductor de su corrido con acordeón.
Por fin llegó el turno del payaso más irreverente, Brincos Dieras. El comediante presentó dos videos musicales antes de hacer su aparición en la escena de la comedia para celebrar sus primeros 30 años de carrera. Cantando, compartiendo anécdotas, y contrastando las épocas, Brincos Dieras revisó los malestares actuales contra los modos y maneras de educar a los niños de antes y de cómo ha cambiado la dinámica entre las parejas.
El público, muy dadivoso, le mandaban bebidas a Brincos Dieras para que la celebración se extendiera mientras las risas no paraban con el sinfín de temas que abordó el payaso más irreverente, invitando a algunas parejas para realizar diversas dinámicas en el escenario, siempre dispuestas a todo.
