Imágenes: Eder Quintero

El retorno de Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann a la gran pantalla se posiciona como uno de los sucesos más significativos del año cinematográfico en México. Tras superar un complejo proceso de separación personal, los intérpretes rescataron una narrativa que permaneció guardada en el cajón debido a las reestructuraciones de su vida privada.
Guiados por la visión del director Emiliano Castro Vizcarra, el equipo logró sortear diversas dificultades para presentar un crudo largometraje dramático que rechaza las fórmulas tradicionales de la comedia comercial. La producción independiente encontró finalmente el respaldo necesario para su distribución sin comprometer la visión original de su desenlace.
La trama de “Hasta el fin del mundo” sigue la historia de Manuel y Esmeralda, una pareja sumergida en un entorno adverso que debe hacer frente a acontecimientos determinantes. A raíz de un accidente de tren que marca un punto de quiebre en sus vidas, los personajes atraviesan situaciones límite que involucran persecuciones policiales, privación de la libertad y una profunda exploración sobre la naturaleza del amor eterno.
La construcción del guion tomó once años de desarrollo y estuvo inspirada originalmente en la química de los protagonistas. “Se escribió pensando y teniéndolos a ellos dos con esta fuerza y energía extraordinaria como personas y como ese amor que quería para mí, un amor eterno”, detalló Emiliano Castro Vizcarra, quien admitió haber escrito las primeras líneas con una fotografía de los actores sobre su escritorio.
La filmación se convirtió en una experiencia de alta exigencia física y emocional para el reparto durante el rodaje en locaciones europeas. “Fue un rodaje de escenas demasiado complicadas que teníamos que lograr en muy poquito tiempo…, con coches de época, con lluvia y con un frío espeluznante”, recordó Aislinn Derbez, quien además participó activamente en el diseño de producción y en la lectura de guiones.
Para el elenco, el largometraje representó una catarsis profesional que los apartó de sus roles habituales. “Me encanta que me empujen a mi máximo límite, que me saquen de mi zona de confort... A mí siempre me encasillaban en comedias… y a mí lo que me gusta es el drama”, externó Aislinn, contrastando su experiencia con el legado artístico de su familia.
Por su parte, Mauricio Ochmann reiteró su fascinación por la profundidad de la narrativa, la cual defendió tenazmente incluso tras la separación. “Desde que lo leí, a mí me apasionó”, puntualizó el actor, destacando que el equipo técnico solía conmoverse hasta las lágrimas durante las escenas más crudas de la filmación.
“Hasta el fin del mundo” se estrenará el próximo 23 de julio en México.
